Los 50 años del Museo de Arte Religioso Juan de Tejeda

General 04 de julio de 2018 Por
El Cincuentenario se celebra con nuevos espacios y colecciones, reorganización de las colecciones y un taller de conservación. Será el sábado 7 de julio a las 11, con entrada gratuita.
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Este sábado 7 de julio a las 11, se celebrarán los 50 años del Museo de Arte Religioso Juan de Tejeda junto a la comunidad eclesiástica, autoridades municipales, referentes de la cultura local y todos quienes deseen sumarse. Se abrirán al público nuevos espacios del Museo como síntesis de un proyecto anhelado y sostenido por años de trabajo. Las novedades: más salas y superficies de exposición, reorganización de las colecciones, incorporación de oficinas y un taller de conservación.
Vista de modo integral, la programación del Museo recibe su cincuentenario conectando su importante acervo con colecciones privadas y eclesiásticas; y proponiendo una colección en diálogo interreligioso.

Entre los espacios que se abren este sábado, destaca la recova sobre calle 27 de Abril destinada a exposiciones al exterior del Museo que irrumpen en la vida cotidiana con piezas de la colección expuestas en un lugar de tránsito peatonal, que permiten que el relato del Museo dialogue con el fluir urbano desde una perspectiva contemporánea de la museología. En estos días, ya se puede visitar allí la muestra “Poéticas del espacio” que subraya detalles de la arquitectura de la histórica casa de Independencia 122.

También abiertos al público por primera vez, se accederá al Coro Alto y al Coro de Morenos. El primero es un ámbito que estuvo destinado a las monjas para acompañar las celebraciones con su canto y que actualmente permite una vista del interior de la iglesia desde una impactante perspectiva. Por su parte el segundo es un reducto destinado a los músicos negros —esclavos—, que interpretaban melodías durante las celebraciones litúrgicas.

En un gesto que retoma el compromiso y el legado del Prof. Víctor Manuel Infante —primer director del Museo— en torno al cuidado y puesta en valor del patrimonio de los cordobeses, las celebraciones de este aniversario inician con la presentación de las diversas donaciones recientes (2014-2017), con la muestra “Los dones. Historias de amor y devoción”.

Consultada sobre la fecha, la directora del Museo, Celina Hafford asegura que el Aniversario es parte de un proceso de crecimiento. “Se abren espacios, continúan las actividades culturales, las investigaciones y la documentación de colecciones, las acciones de restauración, de producción de contenidos didácticos, se preparan publicaciones… en fin muchos aspectos de un trabajo que venimos haciendo en simultáneo” — explica Celina que también dirige el Museo San Alberto y el Museo de Sitio Cripta Jesuítica, para agregar después que si bien las inauguraciones se suelen imaginar como algo acabado, en el Tejeda, los 50 Años son tanto punto de llegada como uno de partida: “En general solemos prever que si algo que se presenta es porque está terminado… y los que nos sucede como equipo de este espacio es que su Cincuentenario nos encuentra siguiendo un proceso iniciado años atrás y también proyectándonos hacia adelante”, completa la museóloga.

La programación alusiva al Aniversario se extenderá hasta julio de 2019 con diferentes ciclos. Las actividades venideras incluyen música; proyecciones; poesía para niños y familias; formación en documentación, patrimonio religioso y guías; y el 1° Congreso Internacional de Museos y Arte Religioso previsto para noviembre próximo.

En relación a la figura de Infante, Hafford, subraya que su trabajo permitió resituar a Córdoba en relación a la posición dominante de Buenos Aires en el universo de los museos y monumentos. “Sin duda Infante marcó un signo para el Museo y definió principios sobre los que seguimos trabajando hoy”.

¿Qué distingue al Tejeda?

Uno de los rasgos que distinguen al Museo Tejeda es que, siendo un museo religioso o diocesano, y con una colección increíble; sus piezas de arte litúrgico, nunca dejan de ser sacralizadas. Es decir que en la lectura de cada pieza, además del valor histórico, cultural y estético, hay un acto de fe para los fieles.

Otro rasgo para destacar es que se ha consolidado como Museo gracias al consenso y trabajo conjunto de actores sociales diferentes: el Arzobispado, el municipio y el aporte de toda la comunidad cordobesa, visible en donaciones varias y trabajo concreto.
Este Museo es testimonio de una fe que se mantiene viva en la comunidad y que está abierta a un diálogo genuino con creyentes y no-creyentes, en la convicción de que un museo es un foro donde las ideas se pueden poner en escena para una construcción colectiva superadora e integradora.
En este punto, al tratarse de una institución gestionada por el estado —por convenio vigente entre el Arzobispado de Córdoba y la Municipalidad de Córdoba—, se garantiza la experiencia laica de un patrimonio exquisito, abriendo un ámbito de tensión y coexistencia, donde lo laico comprende lo religioso.
La propuesta del Museo Tejeda es también pensar un espacio cultural diverso donde se incluye un contenido sagrado del que cada uno participa y que convive con lo sagrado de muchos otros; un ámbito que puede ser de debate y de puesta en tensión.

Otro dato importante del Museo en relación a la comunidad es que plantea sus actividades pensando en visitantes que no llegan vacíos, sino plenos de sus propias cargas, las cuales dialogan con el discurso del Museo. En este sentido… “La idea es proponer alternativas que funcionen como instancias en las que el visitante pueda ampliar su mundo y también amplíe el del Museo con su propia perspectiva”, ilustra Celina Hafford. Esto es posible porque el Museo dispone de un personal altamente capacitado para hacer visitas acompañadas que se adaptan a las diversas expectativas posibles de los visitantes, subrayando el aspecto educativo del museo como una faceta fundamental de los Museos contemporáneos.

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