¿Puede un niño o un adolescente tener una enfermedad reumática?

General 16 de marzo de 2020 Por La Recta Comunicación
El 18 de marzo tendrá lugar una campaña gratuita para detectar este tipo de patologías. De 14 a 19, las especialistas de la Clínica Reina Fabiola atenderán turnos programados.
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En el marco del Día Mundial de las Enfermedades Reumáticas en Niños y Jóvenes, el miércoles 18 de marzo se llevará a cabo una jornada de detección gratuita para evacuar dudas de todos aquellos niños y jóvenes que observen este tipo de síntomas. 
Las reumatólogas pediatras de la Clínica Reina Fabiola, Dra. María Teresa Apaz (MP 9343) y Dra. María Elena Rama (MP 25171/2) brindarán atención a los interesados entre las 14 y las 19. Es necesario sacar turno llamando al 4142121.

Las enfermedades reumáticas, habitualmente asociadas a los adultos, son cada vez más frecuente en niños y jóvenes. Cuando un niño tiene las rodillas, codos o alguna articulación inflamada, o bien presenta problemas para caminar, se cae con frecuencia o tiene erupciones en la piel de causas que no se consiguen explicar, existe la posibilidad de que sufra alguna enfermedad reumática. Detectarlas no es fácil dado que los síntomas se confunden con facilidad con diferentes situaciones.

El Día Mundial de las Enfermedades Reumáticas en Niños y Jóvenes, instaurado por la Sociedad Europea de Reumatología Pediátrica y la Red Europea para Niños con Artritis, se conmemora el 18 de marzo y tiene como objetivo concientizar sobre estas enfermedades que habitualmente se asocian a personas de edad avanzada. En este marco, la Fundación de Reumatología Infanto Juvenil de Argentina, con el apoyo de la Sociedad Argentina de Reumatología, la Sociedad Argentina de Pediatría y la Asociación Argentina de Kinesiología, hace hincapié en la importancia de la consulta temprana con el reumatólogo pediatra para un diagnóstico precoz y un tratamiento oportuno. 

En palabras de la especialista

Para conocer más de esta temática, la doctora María Teresa Apaz brinda respuestas a algunas preguntas frecuentes:

¿Los niños pueden tener enfermedades reumáticas?
Sí, los niños también pueden tener enfermedades reumáticas en las que factores vinculados al crecimiento y al desarrollo las diferencian claramente de los adultos. La más común es la Artritis Idiopática Juvenil (AIJ).

¿Se manifiestan igual que en los adultos?
La AIJ difiere mucho de la artritis reumatoidea del adulto. De hecho, las enfermedades reumáticas pediátricas tienen un curso clínico diferente al de sus contrapartes adultas, presentando distintas complicaciones (por ejemplo, la uveítis, un problema que aparece en la AIJ y no en la artritis reumatoidea del adulto). Además, los niños y los jóvenes tienen necesidades específicas diferentes relacionadas a su desarrollo físico, emocional y social.

¿Cuál es la importancia de detectarla pronto?
Muchos niños con enfermedades reumáticas no presentan inicialmente todos los síntomas, retrasando así su detección. La detección temprana proporciona un mejor pronóstico, mientras que la demora o el diagnóstico incorrecto puede agravar el daño causado por el desarrollo de la propia enfermedad causando que parte del daño se vuelva irreversible.
Al igual que en los adultos, se considera que hay una “ventana de oportunidad” (desde que se inician los síntomas hasta que el paciente comienza con el tratamiento) para conseguir la mejor respuesta posible al tratamiento: la remisión.
En los últimos años se ha mejorado el diagnóstico y tratamiento de estas enfermedades en niños. Por eso, cuanto antes lleguemos al diagnóstico y más precozmente se frene la actividad de la enfermedad, mejores van a ser los resultados.

 

¿En qué consiste el tratamiento?
El tratamiento se basa en una combinación entre terapia física y medicación: mientras la primera preserva la función articular y contribuye a prevenir deformidades, la medicación inhibe la inflamación articular y sistémica. La terapia es bastante compleja y requiere la cooperación de varios especialistas. Tanto el diagnóstico como el abordaje se realizan de manera interdisciplinaria, donde el pediatra y el reumatólogo trabajen en conjunto con el oftalmólogo, el traumatólogo, el terapista físico y el psicólogo, entre otros profesionales, tienen como objetivos fundamentales controlar el dolor, preservar el movimiento, la fuerza, la función muscular y prevenir la discapacidad.

Cuando los niños crecen
El paso de la adolescencia hacia la vida adulta es una tarea importante para cualquier niño, que se convierte en un desafío especial para los niños con enfermedades crónicas y sus padres. La transición a un servicio de atención de adultos es un proceso que debe comenzar cuando un niño llega a la adolescencia. Esto requiere planificación y coordinación con la participación de los pacientes, la familia, el equipo de servicio pediátrico y el equipo de servicio para adultos. Debe ser integral y responder a las necesidades del paciente.

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