El Prohuerta sembró soberanía alimentaria en el mundo

General 14 de septiembre de 2020 Por INTA
Finalizó el ciclo virtual en vivo por YouTube “Historia y presente” por los 30 años del programa con una charla sobre “Proyección internacional del Prohuerta”. Participó la presidente del INTA, Susana Mirassou quien adelantó que “en 2021 el programa se verá fortalecido en cuanto a su presupuesto”.
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Cómo quien parafrasea a Julio Verne, el Prohuerta dio la vuelta al mundo en 30 años. Desde su gestación, hace tres décadas, este programa recorrió y fue adoptado por distintos países alrededor de la Tierra.  Así lo contaron con detalle sus protagonistas en la última charla del ciclo, “Proyección internacional del Prohuerta”, realizado por el aniversario de este proyecto que tiene su eje en la soberanía alimentaria.

Esta iniciativa estuvo organizada por el Programa Prohuerta (Ministerio de Desarrollo Social de la Nación / INTA), el INTA Argentina, la Dirección Nacional Transferencia y Extensión, y la Estación Experimental Agropecuaria AMBA. Moderó Daniel Díaz, ex Coordinador Nacional de ProHuerta, quien destacó como “el programa trascendió fronteras en otros países y continentes”.
 
La presidenta del INTA Susana Mirassou subrayó que “el Prohuerta se verá fortalecido en 2021 en cuanto a su presupuesto según lo anunció recientemente el presidente de la Nación, Alberto Fernández.  Y seguiremos trabajando fuertemente junto con el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación porque, sin dudas, hoy en esta situación de emergencia por la pandemia, la producción de alimentos sanos, saludables y agroecológicos son una necesidad imperativa en cada familia”.

Participaron de esta jornada final Liliana Periotti, ex subsecretaria de Políticas Alimentarias (Ministerio de Desarrollo Social de la Nación); Emmanuel Fénelon, ex coordinador Nacional Prohuerta Haití; José Francisco Zelaya, INTA Tucumán, ex coordinador Prohuerta de esa provincia; David Arias Paz, INTA Santiago del Estero, ex coordinador Prohuerta de esa provincia; y Ernesto López, ex Embajador argentino en Haití y Guatemala. Antes de los testimonios se escucharon a promotores voluntarios de Haití, donde el programa está hace 15 años acompañando una “alimentación sana, equilibrada y nutritiva”, coincidieron las voces y destacaron que “Prohuerta sigue siendo una gran familia”.




 
Trabajo en equipo

Periotti recordó los diversos convenios de cooperación que se realizaron con Cancillería, Ministerios y organizaciones para que muchos técnicos de Haití puedan conocer la Argentina y el programa: “Conocieron no solo la parte técnica, sino que vivenciaron cómo se desarrollaba aquí. El programa, como dijo Díaz, fue una gesta. Se generó sinergia no solo en la producción agroecológica sino en la articulación de territorios con la familia, la cultura y la educación como núcleo. Fue el sueño y desafío de una política de Gobierno. Llevamos semillas y tecnología a muchos países, como Haití, pero también trajimos nuevos conocimientos”.

“Sin dudas –agregó– la experiencia en Haití nos dejó el corazón muy sensibilizado, allí se enamoraron de este proyecto como nosotros. Incluso hubo allí un terremoto y desde Prohuerta se logró siempre borrar desigualdades. Este programa no debe claudicar nunca, por eso voy por 30 años más. Recordó que la utopía, como escribió Galeano, sirve para caminar”. Destacó la tarea de todos los técnicos, coordinadores y promotores.

Antes de más testimonios se proyectaron imágenes en video del paso del Prohuerta por diversos países de América Central y de técnicos del INTA de todo el país que trabajaron en esas tareas internacionales, como cartillas (en idioma Creole, dialecto en Haití), calidad de agua para riego, rescate de agua de lluvia, producción de semillas, elaboración de herramientas y actividades de granja como producción de huevos. También se sumaron palabras de funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

Por su parte, Fénelon, dijo “estoy bajo mucha emoción”, y comenzó a contar su experiencia: “El programa tuvo mucho impacto positivo en la vida de la familia de Haití. Todo se inició en nuestro país por parte del embajador Ernesto López, funcionarios y técnicos de Ministerios y del INTA”. Y sumó que “los profesionales del Prohuerta trabajan para una sociedad justa que tenga una soberanía alimentaria cada día. Y felicitó a todos los representantes de este programa que es un modelo digno de cooperación”. En Haití hay más de 5 mil promotores y promotoras, allí se comenzó con esta tarea en 2005 para generar la disponibilidad de alimentos mediante la producción de verduras, frutas, medicinales y ornamentales desde la huerta familiar, escolar o comunitaria. 

A su turno, Zelaya aportó que fue parte “de un programa que llevó una consigna clara: fuimos a compartir conocimientos y a trabajar en equipo. No fuimos a transferir tecnología. Tuvimos la ayuda de las Fuerzas Armadas argentinas que estaban en ese país que nos trasladaron en vehículos al límite de sus posibilidades por caminos imposibles. Pero ahí estuvimos acompañando. Entre los ministerios argentinos y el INTA fuimos más de 100 técnicos los que estuvimos en aquellas misiones acompañados por equipos locales en Haití. Llevamos semillas, pero también comenzamos a producir semillas locales allá. No impusimos un modelo, lo construimos junto con ellos respetando su cultura y sus costumbres. Y ellos lo entendían porque siempre decían que ‘los técnicos del INTA vienen a trabajar con nosotros, a ensuciarse las manos con la tierra’”.

En esta línea Arias Paz, añadió que “esta experiencia nos marcó mucho. El éxito de esta cooperación fue por las ganas que hubo de compartir entre todos. Nosotros como técnicos fuimos a ver de qué forma podíamos colaborar con ellos. Y realmente nos recibieron con los brazos abiertos. Al principio fuimos con la huerta y agregamos otros componentes. Además, derribamos mitos de muchos que creían que no se iba a poder, por ejemplo, incorporar pollitos o producir semillas. La columna vertebral fue el diálogo y el compromiso”.

Ana Cafiero, quien era funcionaria de del área Cooperación Internacional de la Cancillería en ese momento, dejó su palabra en un video, afirmó que el “Prohuerta fue exitoso porque llegó efectivamente al territorio y a la gente que lo necesitaba. Allí llevamos justicia social”.

Por su lado, López, contó que “en ese momento Haití estaba muy inestable desde lo político. Por eso decimos que es un país que produce milagros por lo exitoso de esta misión aún en ese contexto”. Y dejó una anécdota “al terminar el primer año del programa se hizo una conferencia de prensa donde se evaluó lo hecho. Fue cuando tomó la palabra una autoridad haitiana y preguntó: ‘¿Por qué a nosotros los haitianos no nos salen tan bien las cosas si nosotros las hacemos como ustedes?’. Y un enviado argentino respondió: ´Porque nosotros estamos en el problema, nos comprometemos en el territorio’. En este contexto la tarea de los y las promotores y promotoras fue clave”.

Como cierre se proyectaron imágenes con testimonios de periodistas, huerteros, promotores, beneficiarios y técnicos que realizaron la tarea en Haití. Allí se observaron algunas de las mejoras que se dejaron en ese país: como recolección de agua de lluvia para riego, o huertas para producir alimentos.

Para Alicia Barone, responsable de Asuntos Bilaterales de la Dirección General de Relaciones Internacionales de la Cancillería Argentina, “la cancillería, el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y el INTA fueron las patas del proyecto que se completaron con técnico y familias de Haití” y agregó que el Fondo Argentino de Cooperación Internacional (FO.AR) es una política de Estado que permite generar sinergias con diversos actores de la cooperación internacional.  E hizo una breve síntesis de todo el camino que se llevó a cabo con Haití: “Este proyecto fue fruto de la cooperación”. 

Finalmente, la presidenta Mirassou expresó: “Me siento honrada de estar aquí con ustedes. No tengo más que decir gracias por haber construido estos 30 años de Prohuerta. Todos los pioneros nos dejaron un enorme legado. Ustedes son la historia, presente y serán el futuro. Este programa es de una gran responsabilidad para quienes hoy estamos en esta gestión de gobierno porque representa soberanía y seguridad alimentaria en cada territorio”. Y recordó que “hay un 67 por ciento de promotoras lo cual demuestra que son las mujeres quienes fuertemente trabajan en la producción de alimentos para su familia”.

Este ciclo de charlas y reflexiones repasó los 30 años de este programa clave para consolidar la soberanía alimentaria. Así diversos disertantes dialogaron sobre sus comienzos, la tarea de los promotores, la visión federal, el rol de las mujeres y los alcances en diversos países que tuvo la propuesta. Acaso, como dijo el propio Julio Verne: “Cualquier cosa que un hombre puede imaginar, otros hombres lo pueden hacer real”. Y el Prohuerta lo hizo posible.
 

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