La inclusión a través de los agroalimentos

General 29 de mayo de 2019 Por
Acceder a la autoproducción de alimentos y su agregado de valor brinda a un grupo de pacientes de salud mental de Campo Grande una oportunidad de mejorar su vida social y laboral.
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A principios de 2018, el Servicio de Salud Mental Comunitaria del Hospital de Campo Grande propuso al INTA un trabajo interinstitucional para favorecer la inclusión social de sus usuarios y mejorar sus habilidades laborales y socioeconómicas. Desde entonces se inició una exitosa articulación entre el nosocomio, el municipio local y la Agencia de Extensión Rural Cipolletti, a través del Programa ProHuerta.

Semanalmente se realizan talleres: uno de huerta y otro de elaboración de conservas y agregado de valor, pensados como lugar de contención afectiva, identificación y construcción de posicionamientos subjetivos diferentes, que fortalece lazos sociales y motiva el trabajo colectivo.

Cada institución asume un compromiso para sostener el proceso: la Municipalidad de Campo Grande aporta insumos, herramientas y facilita un salón comunitario para trabajar, el INTA capacita y asiste técnicamente y el Hospital coordina, evalúa y da metodología a la intervención.

Mensualmente se realizan, además, ferias populares con venta de artículos usados y productos artesanales elaborados por los propios usuarios y se participa como grupo en los eventos sociales de la comunidad.

Durante este año y medio, los espacios de trabajo, encuentro y reflexión han alcanzado su objetivo al brindar afecto y promover habilidades para su desenvolvimiento en la vida cotidiana y facilitar su autonomía personal.

Allí las diferencias no significan un obstáculo, sino una oportunidad para seguir desarrollando herramientas saludables de la personalidad de cada usuario. Se ha logrado así, adaptar tareas y recetas a las capacidades de cada uno de los participantes.

“La ley nacional y provincial avala estos

dispositivos donde prima la inclusión

y reinserción social de los pacientes”

Mariela Roca y Loredana Zeballos (Hosp. de Campo Grande)

En el taller de conservas, el ejes es el agregado de valor a frutas y verduras de producción local para el autoconsumo de alimentos saludables, y también para ofrecer a la comunidad en las ferias. Las conservas son reconocidas por el nombre y el logotipo diseñado por el grupo “Elaborando Juntos”, lo que fortalece el compromiso de trabajo de cada miembro. Los ingresos obtenidos se invierten en actividades que se deciden en conjunto.

En la huerta comunitaria ubicada en el predio del Hospital en Villa Manzano se desarrollan diferentes actividades productivas: cultivo de especies hortícolas, desecado de frutas y verduras, compostaje de residuos y reciclado de cubiertas y pallets. El espacio se transformó en un lugar de encuentro. “Todos los días vemos a los chicos en la huerta, charlando, compartiendo unos mates, regando”, cuenta Mariela Roca, psicóloga del Hospital.

En tanto, Elba Molina, familiar de un paciente, relata que empezó acompañando a su hijo, pero ahora es una terapia también para ella. “Hay gente de diferentes edades, hablamos y compartimos, hemos aprendido a convivir, a respetarnos. A todos les sirve un montón socializar, cada uno tiene su punto de vista, su carácter, pero entre todos podemos compartir, convivir y avanzar”, destaca.

Según las profesionales responsables del proyecto, “en la esfera comunitaria, este dispositivo permitió la difusión de los derechos de las personas con sufrimiento mental y/o situados en condiciones de gran vulnerabilidad psicosocial, su autonomía y su promoción laboral, quienes ahora son jerarquizados como productores locales de prestigio”, resaltaron.

Cabe mencionar que el Programa ProHuerta (INTA-Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación) brinda asistencia a diferentes huertas terapéuticas en la región del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, tanto en centros de día, cárceles como hospitales, donde se elaboran productos con diferentes destinos.

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