La huerta, esa calma que brinda sus frutos

General 23 de septiembre de 2019 Por
Técnicos del Programa Prohuerta (Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación / INTA) de la Agencia Avellaneda del INTA AMBA acompañan a la Residencia Asistida Avellaneda de Rehabilitación Psicosocial en cosecha y siembra de hortalizas.
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Ver en la semilla esa maravilla de la vida que nace. Transmitir, en pequeños pasitos, esa calma que irradia sembrar, regar, cuidar y cosechar los alimentos que irán directo a la mesa. En esto trabajan técnicos del Programa Prohuerta (Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación / INTA) de la Agencia Avellaneda del INTA AMBA junto a la Residencia Asistida Avellaneda de Rehabilitación Psicosocial dependiente de la Dirección General de Salud Mental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ubicada en  12 de Octubre 176.

Adriano De Liberto, técnico de la Agencia Avellaneda del INTA AMBA, cuenta que este espacio de huerta se arma con mucha expectativa: “Es una experiencia muy enriquecedora observar como los niños y jóvenes se suman a esta tarea de plantar y cosechar sus propios alimentos”. Allí, incluso, hasta le dan forma a los cajones donde se desarrollará parte de la siembra y cosecha.

En ese espacio de trabajo articulan los técnicos con los Niños, Niñas y Adolescentes con problemas de salud mental: “Ellos le dedican atención a la siembra y cosecha. Esta labor los ayuda a fortalecer sus conocimientos en contacto permanente con la naturaleza. Es clave que puedan observar el crecimiento de sus propios alimentos”.

Julieta Nellem, del equipo profesional que trabaja con jóvenes de 11 a 18 años en este espacio, explica que esta labor se realiza con el fin de promover la rehabilitación psicosocial garantizando sus derechos.

Tierra fértil

Además los técnicos del INTA Avellaneda aportan sus conocimientos técnicos incentivando a las docentes para que enseñen la clasificación de cada verdura o aromática que allí se reproduce. En este caso se realizó siembra de verano que incluye tomate platense, perejil común liso, morrón, albahaca y aromáticas como falso curry, romero,  cedrón, melisa y  orégano.

De Liberto recordó que debieron comenzar desde lo básico que fue preparar el terreno para que puedan sembrarse tanto semilla o plantines (elaborados por los técnicos). En esta tarea colaboraron los jóvenes quienes con sus propias manos fueron colocándolos en hileras.

“Las huertas son productivas y valiosas ya que permiten acceder a vitaminas y minerales de calidad así como generar una terapia muy importante”, define el técnico de la agencia Avellaneda del INTA AMBA.

Por esto cuando se cultiva cada semilla se prepara el terreno fértil para la espera de colores, aromas y sabores que nos trasladan lejos y llenan de calma el cuerpo y el alma…

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